Llantos en el bosque. (De Jeremías Vergara)

Posted on 22/06/2013

0


Noche ruin, noche sigilosa,
desapercibida, pasar busca,
¡Ella está allí!

Acaricia sus vientres,
mientras roba sus frutos,
el pistilo es cortado de la flor.

Nunca nació el amor materno,
nunca en su corazón.

Ella no tiene sombra.
El bosque la práctica aborrecía,
también la noche.
Se sumía a la oscuridad el arbolado,
ocultar en sombras la noche para no ver.

Sus seres en vuestra mano, sagrada como dices,
mueren sin amar.

Hurtas y maldices,
los niños lloran en este lugar.

El dios de la cruz busca tu alma,
en llamas se debe quemar,
te han abandonado los dioses sin dudar.
Un triste viento frío,
roza tus viejas carnes por estas noches.

Seguidores de la cruz,
emisarios, practicantes, saben tu nombre ya,
Lo han oído…
Tu rito es el mal,
los frutos al cielo son elevados,
sin aire, sin amor, sin vida.

Tomando de ellos lo más preciado,
tus pellejos años recobran de esos frutos,
tu locura ,el amor de madre destruye.

Sus sombras vagan, sus sombras persiguen,
sus sombras llaman,
los vientres de sus madres reclaman.
Su nombre es prohibido,
la práctica lo es.
Ellos han vuelto por el bosque,
por él mismo, guiándolos a ti.
Ellos acosan, se esconden,
no dicen nada.
Se marca en tu frente la cruz,
el agua bendecida del maldito cerdo quema tus restos, ora por tu alma que no tienes,
oran por ti.

Enjuicia tu cuerpo el fuego.
Me ha dicho la noche que aún se te ve por aquí,
ella aún teme de ti,
como quienes te han enjuiciado.

Anuncios
Posted in: Uncategorized